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  • Foto del escritorLibertad Diario

Ciudad de México un Limbo Ideológico y Electoral Rumbo al 2024.



AMLO y la encuesta de Reforma


Andrés Manuel López Obrador presumió en su mañanera hace unos días la encuesta del Grupo Reforma que lo coloca con un 73% de aprobación entre los mexicanos, lo cual hace pensar que aquellos candidatos cobijados por Morena ganarán las elecciones de sus localidades, diputaciones y senadurías locales y federales con cierta holgura. Esta encuesta ha generado una especie de triunfalismo morenista rumbo al domingo 2 de junio del 2024.

Andrés Manuel no aparecerá en las boletas.

Lo que muchos no contemplan es que la imagen o nombre de Andrés Manuel López Obrador no aparecerá en las boletas como sí ocurrió en los comicios de 2018. Los ciudadanos que acudan a las urnas ese día sosteniendo las boletas que tacharán para definir su voto, se darán cuenta de que no lo harán por AMLO y muy probablemente ni siquiera sepan quienes sean los candidatos a diputaciones o senadurías, como ha pasado común e históricamente.


Los seres humanos vivimos de simbolismos e ideologías



Los seres humanos para identificarse, pertenecer a grupos sociales y darle sentido a sus vidas necesitan símbolos e ideologías. Andrés Manuel construyó ambos en torno a su imagen y, en consecuencia, la ciudadanía se identificó fuertemente con él. Tal hecho repercutió en su elección presidencial y en su actual popularidad y aceptación.

Ninguna candidata ni el candidato a la presidencia tiene estas dos características. Por supuesto, no cabe la menor duda que Claudia Sheinbaum Pardo ganará las elecciones del 2024 y asumirá la presidencia. Esto se debe más a la herencia ideológica y al simbolismo que generó y representa Andrés Manuel, que a su propio perfil para ganar elecciones.

Al mismo tiempo la oposición encabezada por Xóchitl Gálvez, es prácticamente un cartucho quemado antes de tiempo. La candidata opositora no tiene discurso, temple, ideología, pasión, ni atributos para subirse al ring electoral. No genera la idea de un rumbo definido en su concepto de país. Tanto es así que dentro de la misma oposición hay quienes rechazan rotundamente su candidatura. Sin embargo, ella es el reflejo exacto de que los opositores son aún más pobres en pasión, ideología e imagen que sus competidores de la 4T.


La Ciudad de México es una encrucijada


La Ciudad de México se enfrenta a su votación más reñida para elegir al jefe o jefa de gobierno desde que la “izquierda” tomó las riendas de la urbe en 1997 con Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano como candidato del PRD. Después, por casi herencia directa quedó bajo la administración de Morena, a partir del 2018.


2018 el año de la confusión del elector capitalino


La separación del PRD y abandono de muchos integrantes destacados para formar el Movimiento de Regeneración Nacional (“Morena”) liderado por Andrés Manuel López Obrador, generó una gran confusión en el electorado citadino, ya que se dividió entre quienes se describían como sujetos de izquierda y revolucionarios en contra del “status quo” impuesto por el PRI y su comparsa del PAN, y que inclusive destacaban su “identidad” perredista, reconociendo como su ideólogo principal al Ingeniero Cuauhtémoc Cárdenas. Pese a que muchos, en ese entonces, ya veían o concebían como el gran sucesor o líder de la transformación la figura de Andrés Manuel López Obrador.


La creación de Morena produjo una ruptura entre muchos militantes del PRD y quiénes se quedaron al frente del Partido de la Revolución Democrática, que se caracterizó por tomar malas decisiones para un partido autoidentificado como “izquierda”, al buscar alianzas con el PRI y su archienemigo ideológico, el Partido Acción Nacional. Esta coyuntura la supo aprovechar muy bien Morena para erigirse como el verdadero partido de “izquierda avanzada” en su momento. Pero, quedó una gran confusión en los votantes que terminaron desorientados. Muchos que se decían y asumían perredistas terminaron en Morena y muchos que se declaraban Andrés Manuelistas se quedaron en el PRD; semejante a esos hijos que viven el divorcio de sus padres y terminan sin entender quién o qué provocó la ruptura y cuál de los dos tiene la razón, mientras que escuchan hablar pestes uno del otro.

Por esa ruptura ideológica y simbólica, muchas alcaldías quedaron en manos de la “Alianza” PRI-PAN-PRD y las menos, en manos de Morena-PT, aunque la jefatura de gobierno capitalina se la llevó Morena con Claudia Sheinbaum Pardo del Movimiento de Regeneración Nacional, que había sido alcaldesa de Tlalpan por el "PRD".


¿La ciudad de México se está empanizando o derechizando?


Hace unos días, el presidente Andrés Manuel López Obrador advirtió que la ciudadanía capitalina se está “empanizando” o derechizando, aludiendo a que los votantes están prefiriendo electoralmente al PAN que encabeza la candidatura de la alianza opositora por la CDMX, con su candidato Santiago Taboada.


Creo que el presidente se equivoca en su análisis ya que el ciudadano capitalino sigue con un sesgo cognitivo debido al proceso reciente de las elecciones intermedias del 2021, donde Morena no ha podido darle la interpretación adecuada a su mensaje ideológico, ni ejercer su influencia para que el ciudadano pueda procesar un pensamiento afín a los candidatos de su partido; ya que muchos han sido ex militantes de partidos como PRI, PAN o PRD, lo cual no le permite al ciudadano de a pie emitir juicios ni tomar decisiones concretas ni diferenciar a unos de los otros.


El votante de la Ciudad de México vive en un limbo político que es consecuencia de esa ruptura ideológica-cognitiva que vivió en 2018 y que tuvo sus consecuencias y repercusiones en el 2021. Para la gran mayoría de los votantes de la Ciudad de México da igual si los gobierna PRI-PAN-PRD o Morena-PT-PV, porque no les es posible diferenciar ideologías ni posturas, ya que los mensajes que emiten ambas alianzas son exactamente los mismos, seguridad, agua, movilidad, corrupción, etc. Y todos los candidatos incluyendo a Salomón Chertorivski de Movimiento Ciudadano, tienen discursos con características populistas. Por estas razones, las elecciones de la conflictiva urbe Mexicana no se encuentran definidas. Por eso, tampoco las encuestas reflejan realmente lo que puede suceder en las urnas. Algunos pueden decirse morenistas, panistas o priistas, pero el día de las elecciones pueden darle el voto a la otra alianza u oponente, porque su decisión es volátil, porque está confundido, porque no encuentra diferencia entre unos y otros y porque la tendencia es que Morena pierda alcaldías como vimos en 2021 y esa podría ser la tendencia en 2024, lo cual llevaría a un conteo sumamente cerrado y que podría colocar a Santiago Taboada en la jefatura de Gobierno de la capital.


Eduardo Solorzano 1-04-2024




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