Buscar
  • Libertad Diario

Cómo montar olas profesionalmente: cuando las transformaciones se vuelven negocio familiar.

Ricardo Palacios

Pablo Amílcar Sandoval, quien nunca en su vida ha luchado ni en Guerrero ni en ningún lado, y a quien hasta en 2018 no conocían ni en su casa —y los guerrerenses menos—, se ha estado promoviendo política y electoralmente desde que se le nombró Delegado Estatal de Programas de Bienestar en Guerrero (https://bit.ly/3aUbFfB), aprovechando el vínculo familiar con su hermana Irma Eréndira Sandoval, Secretaria de la Función Pública (quien, además, puede iniciar investigaciones contra cualquier funcionario o servidor que se atreva a decir algo de ella, su hermano o su esposo), y con su cuñado, el "intelectual" oportunista, faldero, corrupto y mediático de la 4T, el gringo liberal John Ackerman.


Ahora que explotó el tema de las denuncias de abuso sexual de Félix Salgado Macedonio, la coyuntura le cae como anillo al dedo para sacar raja política y convencer a los incautos e ingenuos que se suelen enfocar en un árbol y no en el bosque completo, de que él es la mejor opción y la que debería quedar para gobernar Guerrero, cuando los guerrerenses ya demostraron que no lo quieren, porque nunca ha bajado de las altas esferas de la política a trabajar con el pueblo, es decir, por ser un político fifí que no ha dejado su cuna de oro y que se aprovecha del apellido que heredó.

A la coyuntura se le suman otros dos factores:

1. Las feministas acríticas, dogmáticas, cerradas al diálogo y que por su coraje (muy entendible por la situación de violencia, abusos y feminicidios) son incapaces de ver el cuadro completo, por lo que terminan siendo las useful idiots de la derecha e intereses desestabilizadores del país.


2. La propia derecha, los "conservadores y neoporfiristas" de los que habla el presidente, a quienes claramente no les importan en lo más mínimo las mujeres víctimas de violencia, ni acabar con el patriarcado, pero bien que se montan en los movimientos, las protestas, y las modas online (como la de "presidente, rompa el pacto"), para golpear, desestabilizar, dividir y buscar votos y popularidad, demostrando el más asqueroso y repulsivo oportunismo e hipocresía.


Con este clima social y político, los Sandoval y el gringo Ackerman buscan inclinar la correlación de fuerzas a su favor para seguir ganando posiciones estratégicas en la 4T y afianzar su poder dentro de ella, haciéndose pasar como cuadros honestos, indispensables y de confianza del presidente, cuando lo que representan es el más rancio nepotismo, oportunismo, y ambición vulgar por el poder.


Por el bien de la 4T, quienes aún se preocupan porque ésta no caiga frente a la reacción del PRI, PAN, PRD unidos bajo el "Sí x México", ni porque termine siendo un negocio familiar, un partido único del oportunismo y la prostitución política, deben denunciar y evidenciar a estas personas y este tipo de prácticas, así como luchar por limpiar y reorganizar tanto al partido, como al gobierno de estos parásitos.


Sé que Félix Salgado es impresentable para muchos, en especial para las mujeres, pero, a la larga, que Pablo Amílcar Sandoval quedase como gobernador de Guerrero es mucho más peligroso pues, concentrar tanto poder en una familia de oportunistas, a la larga, sería peor tanto para Morena como para la 4T y, por lo tanto, el futuro del país.




Las ideas argumentos y análisis expuestos, son responsabilidad de sus autores y no necesariamente coinciden con el criterio de ciencialibertad.org

2,576 vistas0 comentarios